viernes, 25 de julio de 2008

Breve paréntesis

Hoy hago un paréntesis a la historia. Saltamos al presente.

Frente a mi trabajo hay un Jardín de Infantes, Kinder o como quieran llamarlo. Así que diariamente veo a los chiquitos hacer ejercicios, jugar al "lobo estás? , saltar en una pata, hacer diferentes carreras... Son tan lindos!

Pero a todos esos chicos que veo pasar todos los días de entrada y de salida, ilusionados, cansados, con mamás estresadas que van pensando en el almuerzo, o en limpiar la casa, o en las compras que tienen que hacer con los pocos pesos con los que cuentan, o en cómo salir adelante, o en cómo conformarse a que su compañero o su marido les dé un poco más de plata, o que no vayan a agredirla, o en la mala noche pasada, o en algún hijo enfermo, o en el panadero que le hace insinuaciones, y le gusta, o no, en cuándo saldrán de esa vida de tribulaciones, o cuándo cambiarán de casa, o en la mamá enferma, o enlas notas de los hijos, o en el embarazo , deseado o no, o en los zapatos mojados... o en quién sabe cuántas cosas más, a todos esos chicos los ví pasar vestidos de campesinos, los ví bailar y cantar hoy, los oí reirse, ví a sus mamás y papás y abuelos y abuelas (ahora hay que poner los dos sexos para que no la tachen a una de machista) aplaudir, los ví orgullosísimos de sus hijos que se veían tan lindos... y me hizo recordar tantas fiestas escolares con los míos, y a otras mamás orgullosas...

Quería comentarlo antes de que se me pasara. Ya seguiré con la historia otro día.

jueves, 24 de julio de 2008

UNAS VACACIONES

´Gran ilusión ! Viajar a Argentina. Ilusión y miedo también. Volvía en una circunstancia muy diferente a cuando había salido. M i hermana y mi cuñado ya no estaban, todo el mundo estaba muerto de miedo, no sabías con quién hablar, desconfiabas de todos, aunque fueran amigos de la niñez... aunque fueran familiares... Y volvía con un hijo... con un marido que iba a conocer a mi familia... (al menos él sí me apoyó en lo de mi hermana)...

Fue muy raro volver a casa. Papi había sido internado con arritmia nerviosa... El y mami no hablaban de mi hermana. Era como si hubieran cerrado ese capítulo . Tenían mucho miedo. Todo el ambiente estaba diferente. Pude hablar con mis hermanos, al menos. Un amigo muy querido llegó a casa y él mismo me preguntaba:"¿ se puede hablar con Fulanito?" "¿Es de confianza?"... Yo estaba viviendo en un país donde le decían al presidente que era un sinvergüenza en los periódicos, y llegaba a otro, el mío, donde había que hablar en secreto.

Y también era rara la circunstancia. Hubieron almuerzos, salidas con mis hermanos, como si no pasara nada. Una cena en Caminito... Era todo artificial. Hasta turisteamos por Buenos Aires... No podía imaginar entonces que mi hermana estaba todavía allí, en la nefasta Escuela de Mecánica, mientras nosotros paseábamos.

Me parece horrible.

Hicimos nuestra vida familiar... y , a pesar de todo lo que se vivía allá, yo no quería volver al país de la libertad, porque en el país de la libertad, me sentía presa. Finalmente entendí que no había más remedio que volver, y lo hice con el corazón roto. Eso se repitió después, cada vez que iba y tenía que volver...

No recuerdo cuánto tiempo estuve. Probablemente cerca de un mes. Mi hijo, cada vez mejor... y más lindo, con una mirada que embelesaba. Por cierto, todo el mundo comentaba sobre sus pestañas: eran espectaculares para un bebé tan chiquito. Claro, sigue teniendo unos ojos preciosos (tenía que ser una super mamá y hacer ese comentario, ja,ja)

Otra cosa que recuerdo de él cuando era tan chiquito: cuando agarraba un libro, lo acomodaba y lo ponía al derecho. Lo abría y decía ba,ba,ba,ba... Hacía como si estuviera leyendo!Sería que ya leía y que no le entendíamos lo que decía???? Ja,ja.... ya ven, aquí reapareció la super mamá...
En casa siempre había libros a mano, y cuando ya gateaba, su diversión era sacarlos de los estantes. Así que sus juguetes preferidos eran los libros.Hay por ahí todavía muchos rayados...

El asunto es que después de ese paréntesis , volví a mi vida caribeña , a mi soledad acompañada por mi bebito incondicional , al mar, a las llamadas de la suegra, a las visitas a la capital.

De esas visitas hablaré luego, ya que hay mucho que decir.

martes, 22 de julio de 2008

Creciendo... y otras cosas más...

Así que la historia continuaba... Y había que seguir adelante , con la frente lo más alta posible, con la sonrisa y con un bebé que absorbió todo mi dolor y que recibió todo mi amor.

Y la super mamá seguía adelante, luchando con pañales en medio de ese clima tropical que nos mandaba aguas torrenciales y había que colgar los pañales en un tendedero improvisado en la cocina...

Por las mañanas cruzaba al parquecito que había frente a casa , en busca de la sombra de algún árbol, y le hablaba. Todos los chicos rodeaban el cochecito. Y yo tomaba fotos y más fotos.

A veces íbamos a la playa, así que lo acostumbré a meterse al mar en mis brazos... Será por eso que ahora no le gusta el mar? Las playas caribeñas tienen aguas templadas... no como las del sur... Era feliz con mi bebé. Él era el destinatario de todo mi amor y compartía también mi angustia. Será que presentía de alguna forma lo que yo estaba pasando? Supongo que sí.

Así que yo, con mis cartas silenciadas, un esposo que no sabía si creerme a mí o a su mamá, me dediqué de lleno a ser super mamá.

Las que ya son mamás , o papás, saben que no todo sale como uno quiere, que los niños no vienen garantizados de que no se van a enfermar. Continuábamos nuestras visitas de control médico, y un día le fue detectada una hernia... así que hubo que operarlo. De manera que cuando ya estaba empezando a pararse en su cuna... se detuvo. Pero felizmente todo salió bien, se recuperó y vivía una cierta tranquilidad.

Los seres humanos tenemos la cualidad de que a pesar de todos los dolores, podemos seguir nuestra vida cotidiana, reírnos, hacer bromas... supongo que es un sistema de supervivencia.

En diciembre de ese año decidimos ir a Argentina. No sin miedo, porque los militares estaban más fuertes que nunca. Viajamos con pasaporte diplomático por si acaso...

Ya hacía un año y medio que estaba fuera de mi país y lejos de mi familia. Un año y medio tratando de adaptarme a mi nueva vida...

Por cierto... la familia de él, como me quería tanto, comentó , típico, que a mi hermana "por algo sería que se la llevaron"... Ese tipo de comentarios lo escuché más de una vez. A veces me sentía como un perro apaleado.

Por eso prefería quedarme en nuestra casita del Caribe, muerta de calor, que ir a la capital... Más adelante contaré sobre las visitas a la familia de él... mmm

Y ahora los dejo con mi corazón asustado pero a la vez alegre de ver a MI FAMILIA...

viernes, 18 de julio de 2008

CAPITULO AMARGO...

Bueno, con todo, aunque mami se había ido, me quedaba la felicidad de ser madre. No es que fuera muy fácil. Y vivía muerta de miedo , vigilando a mi bebé convalesciente. Y luchando con pañales y mamaderas ... Entonces los desechables ni existían,creo. Eran de tela y había que estar lavando esa montaña por día.
Por mi inexperiencia no pude amamantar a mi bebito , así que estaba hirviendo mamaderas, que a veces se me olvidaba y se estallaban... Qué desastre! Salía un ratito al parque frente a casa y se arremolinaban los chicos vecinos para verlo. Era tan lindo! Las mamás y abuelas del vecindario daban consejos y me confundían toda... Y el calor...
Por cierto, a pesar del calor, siempre le calentaba agua para bañarlo. Un día iba con la olla de agua caliente para mezclara con la de su bañaderita, y me iba quemando... hasta que se me cayó y de verdad me quemé una mano. Y tuvimos que ir al hospital a que me curaran...
La cuestión es que... estoy evadiendo el tema...
A los ´dos días de haberse ido mami, llegó una carta de papi con la noticia. A mi hermana y a mi cuñado se los habían llevado los militares.
Ese fue uno de los golpes más fuertes de mi vida. Mi hermana era mi única hermana mujer. Era mayor que yo y siempre había sido mi consejera, mi amiga...
Hacía años se había casado y al principio no había querido tener hijos, para acomodarse consu casa y su nueva vida. Pero cuando quiso , empezaron los problemas. No quedaba embarazada. Cuando me fui para España le dije que volvería cuando ella tuviera un hijo.
De España me vine para aquí, quedé embarazada, y al poco tiempo ella me escribió que también estaba embarazada y que sería madre en diciembre. Estaba muy feliz. Estábamos muy felilces: las dos seríamos madres al fin.
Mi hijo nació en junio y al mes siguiente mi hermana desapareció. Y uno ya sabía lo que significaba que se la llevaran los militares... Es demasiado doloroso pensarlo , así que peores escribirlo. Empecé a pasarla mal , pensando en lo que estaría pasando, con lo feliz que estaba con la venida de su hijo... y yo que había pasado un embarazo normal, con todos los cuidados, y que había disfrutado cada movimiento que sentía en mi panza, y que habia pasado malas noches por el calor y por no saber cómo acomodarme... hasta me sentía culpable de ser madre, de tener un hijo y disfrutarlo... sentía que no lo merecía... sabía , claro no por experiencia , sino por lo que había leído y oído, lo que pasaba con las embarazadas de la felizmente hoy destruída Escuela de Mecánica de la Armada... y no podía dormir...
Así que siguió mi maternidad, y también la inquietud por tener noticias. En casa me decían que no escribiera, que las cartas podían caer en manos de los militares, que era peligroso, que no se podía hablar abiertamente...
Son esas desgracias que nunca piensa uno que pueden pasar. Que de un día para otro,cambien el destino de una familia y que nadie pudiera hacer nada. Lo peor es que hasta estos días no se sabe con certeza cómo terminó. Aunque sí leí unos años después, cuando ya los militares no estaban y se destapó todo, una revista en la que alguien contaba que había conocido a mi hermana . Nunca pude contactar a esa persona. Creo que había hecho las declaracioes en Francia o no sé dónde.
Todavía hoy me angustia el tema, aunque ya han pasado más de treinta años...
Así que hasta aquí llego.
Sigo otro día.

martes, 15 de julio de 2008

A SEGUIR ADELANTE...

Fue tan decepcionante!

Todavía en ese entonces creía un poco en cuentos de hadas y películas de Hollywwod. Pensaba que las parejas que se querían confiaban uno en el otro. Creía que las mamás se quedaban en su papel de mamás y listo.

Pero decirme que no sabía a quién creerle fue como darme una bofetada, que aun el día de hoy , después de tantos años, recuerdo con resentimiento.

Ya sabía que no me querían antes de conocerme. Incluso recuerdo la rabia que me daba el pacto madre-hijo de llamarse todos los días, por turno, para no gastar mucho en el teléfono. Le decía que si tenía que dar el informe diario...

El mundo, la confianza en la pareja, se me vino abajo. Y pensé que qué diablos estaba haciendo yo con alguien que no estaba seguro de mí. Y ... sin embargo, me quedé.

Por qué me quedé? Porque mi hijo acababa de nacer. Porque yo no estaba trabajando y dependía totalmente de él ... porque no veía una salida. Además, estaba mi madre allí, GRAN DEFENSORA DEL MATRIMONIO fuera como fuera.

Pasaron los días más incómodos del mundo: yo sin plata y viviendo en casa de mi enemiga , con mami. No teníamos ni para ir a tomar un café por ahí, cerca del hospital... Qué días tan negros!

El volvió el fin de semana...Lo cierto es que no recuerdo cuántos días estuvo mi hijo internado. Al fin lo recuperamos y vuelta a casa. Y todos los cuidados, el miedo no ya por ser primeriza y con cesárea , sino también por los cuidados que implicaba: había que tocarle todos los día una bombita que le habían colocado en la cabeza para que drenara bien el líquido cefalo-raquídeo. O sea, comenzando y muerta de susto... y desilusionada de mi pareja.

Mami se quedó casi un mes en casa, con tantos problemas y cosas. Fue una bendición que estuviera para acompañarme .

Pero todo llega a su fin, y ella tenía que volver a su casa, donde la esperaba papi.

Así que la dejamos entre lágrimas en el aeropuerto , y se avecinaba otro golpe muy duro que nos marcó a todos ...

Pero eso lo contaré en la próxima.

domingo, 13 de julio de 2008

PRIMERA DECEPCIÓN

Siempre hay una primera: en la vida, en la escuela, con una amiga o amigo, con un amor...

La historia siguiente fue así:

El papá volvió a su trabajo y quedamos mami y yo en la casa de mis suegros. Como íbamos a estar en la casa de ellos, supuso que yo no iba a necesitar plata para nada, sino que le dejó plata a su mamá para que comprara lo que fuera necesario.

Así que quedamos presas en una casa donde sabíamos que no éramos bienvenidas. Claro que por la mañana me iba a ver a mi hijo, que ya se iba recuperando, y mami me acompañaba. Ella no podía entrar, pero se quedaba abajo , en la recepción, leyendo. Ella con tal de salir de la casa, iba adonde fuera...

Pasaron los días y la tranquilidad volvía ... Uno de tantos, mi suegra decide ir a ver a su nieto por primera vez. Los horarios de visita del hospital eran muy limitados. Sólo la madre podía ir en casi cualquier momento. Eso sí, no podía quedarse.

El caso es que llega la hora de la visita y, como habíamos almorzado allí, íbamos a ir todos juntos (mi suegro también) . Y mi suegra empieza a hacer cosas ...barrer, dejar todo en orden, poner papel periódico sobre los sillones por sila perrita se subía... poner a remojar los frijoles para el día siguiente... de todo... Y yo, comiéndome las uñas porque el tiempo volaba.

Al verme desesperada, mami me dijo que me fuera yo y que los esperaba para ir juntos. Salí cual saeta (como diría mi cuñada) y llegando al hospital me acordé de que no les había dejado la tarjeta de visita. Ya no iba a regresar... Entonces le dije al guarda, que ya me conocía, que si le dejaba la tarjeta a él, porque pronto iban a llegar mami y mis suegros. Me dijo que me quedara tranquila, que èl conocía a mami, y que me llevara la tarjeta.

Al rato aparece mami despavorida: mi suegra estaba furiosa porque no la habían dejado pasar.Me voy para abajo y ya se habían ido.

Nos quedamos hasta el final de la visita y volvimos a la prisión...

Mi suegra estaba que echaba chispas , hablando por teléfono quién sabe con quién, contándole que YO le había dicho al guarda que no la dejaran pasar. Me puse a hablar con ella y ya sacó toda su rabia, rencor... que yo era una mal educada, que ella era maetra y que qué me creía yo, de decirle al guarda que no la dejaran pasar...etc.etc.etc. Intenté explicarle que yo no tenía ningún poder sobre el guarda y a quién él dejaba pasar... pero no había caso. Llamó al papá de mi hijo a ponerle las quejas y luego le hablé yo.

La gran decepción fue cuando me dijo "no sé a quién creerle".

viernes, 11 de julio de 2008

EMERGENCIA!

Así es... mamá al fin.
Y llega la mía, a conocer a su nieto. Gran felicidad y gran alivio.De paso, también conoció a su yerno. Y también el país... y la ciudad caribeña.
Así que la "nena" se sintió más segura con la presencia materna.
De todas maneras, cono sin mamá, pasó lo inevitable. Un día, a los pocos de nacido mi hijo, pero menos de unmes, viene el doctor a verlo y encuentra que su mollera estaba muy tensa, muy dura.Yo, madre inexperta, no lo había notado. Nos envió al Hospital de Niños ... y que fuéramos lo antes posible. Así que emprendimos camino, que en aquella época era el doble de largo, pasando por una carretera fatal en medio de montañas... Algo eterno.
Llegamos y nos fuimos directo al hospital, donde lo dejaron internado. El pronóstico era HIDROCEFALIA. Par mí ,eso era como chino y no entendía qué era ni qué podía pasar. Lo único que sé es que estaba muy asustada. Y allí se quedó, solito.No se podían quedar los padres.Angustia total.
A la mañana siguiente llamamos al hospital y nos dice que estaba en SALA DE OPERACIONES... horror de horrores.Que lo estaban operando.Nos vamos volando al hospital... Esperamos y esperamos. Al fin sale el neurocirujano y nos explica que está delicado, que le pusieron una valvulita para drenar el líquido que se le estaba acumulando en el cerebro , y que está en Sala de Recuperación. Allá vamos. Para qué... estaba anestesiado todavía y su carita daba miedo.
Pasaron las horas.El doctor nos dijo que había un porcentaje ... no muy alto ,de que todo saliera bien.Felizmente él estuvo en ese porcentaje...
Lo que pasó es que durante la noche estuvo llorando mucho y el médico que estaba de guardia , al tocarle la cabecita, notó que estaba demasiado tensa, y por eso lo operaron de emergencia.
Entonces ,al tranquilizarnos un poco, volvimos a una vida semi-normal: el papá volvió a su trabajo en el Caribe y yo me quedé en la capital, para estar cerca de mi hijo.
Bueno, nos quedamos mami y yo... en la casa de mis suegros...
Y esa es ya otra historia,que contaré otro día... porque de veras... FUE OTRA HISTORIA ... que marcó mi vida como pareja.