Me quedé ayer pensando en toda la etapa de la música en casa... En realidad había presencia musical, pero no había mucha armonía ...
Para empezar, la historia de las prácticas del violín, después las carreras que había que pegarse bajo la lluvia... Y ganar tiempo para estudiar. Me acuerdo a veces que volvíamos de la Sinfónica practicando las tablas de multiplicar.
Pero las cosas no estaban bien en casa. No. Mi hija, la que estaba de sandwich, era también el centro de las tensiones. Siempre habían peleas. Y yo como madre no supe cómo manejar el tema de las peleas. Habían muchos enfrentamientos, mucha pérdida de autoridad. Me sentía incapaz de resolver los problemas. La más chica lloraba todo el tiempo y venía reclamándome para que interviniera con su hermanita mayor... Me sentía sobrepasada y sé que más de una vez me salí de mis casillas y les gritaba, otras, las encerraba en el baño... mis métodos no servían. Para qué tantos libros,para qué tanto escuchar programas si no poría resolverlo , yyo que estudié para maestra... mmm.
Muchas veces cuando venía el papá,entonces repartía "fajazos" .Era horrible. Yo no sabía dónde meterme.Era como si me pegaran a mí. Mi hijo mayor lloraba de miedo, no porque le pegaran a él, ya que él nunca estaba en líos, sino al ver agredidas a sus hermanas. Fue una época horrible.
Había tensiones en casa. Recuerdo una vez en que había salido a la calle con los chicos y se me cerró la puerta. Y no tenía llave. Mi marido estaba tan furioso que empezó a darle patadas a la puerta, tratando de romperla o al menos romper la cerradura. Yo salí corriendo asustada a refugiarme a la casa de mi amiga-vecina.
Otro día mi hija, la del medio, se sentó sobre la puerta del horno y la cocina se le vino encima. Menos mal que no tenía ollas ni nada ... Pero me sentía tan desesperada que salí a la calle a llorar de impotencia.
La educación se me salía de las manos. No podía controlarlos y empecé a verlos casi como a mis enemigos. Sin embargo también habían buenos momentos, y casi siempre por las noches me pedían que fuera a sus camas, donde les cantaba canciones hasta dormirlos. Esos eran mis recuerdos más dulces. Mis momentos de paz. Ya no había reclamos, sólo canciones.
Seguro que si pusieran notas a las mamás, no pasaba de grado. No me alcanzaban los promedios.
Y siento mucho que en esas edades hayan tenido a una madre estresada que no sabía para donde agarrar.
Bueno, no es que TODO fuera malo. Habían cumpleaños, habían salidas , había diversión, había una mamá que no se perdía un acto escolar, habíauna supermamá que colaboraba con las maestras dirigiendo obras de teatro, coros y demás. Había una mamá pendiente del progreso de sus hijos. Había una mamá que los llevaba a clases de natación, al coro, a las clases de música, al gimnasio, a la grabación de anuncios... mamá chofer, mamá maestra,mamá mamá.
jueves, 9 de octubre de 2008
miércoles, 8 de octubre de 2008
LA FAMILIA YLA MÚSICA
Hace días que no escribo. A veces las cosas se complican o no estoy de ánimo para mirar hacia atrás...
Pero estuve pensando en otras cosas,aparte de la parte de la lectura. Y es el vínculo con la música, que en mis hijos empezó temprano.
Ya había notado que mi hijo tenía un gran oído. Tarareaba piezas que había escuchado una sola vez. Y hablo de música clásica, que es la que escuchaba en mis tiempos caribeños, cuando el encargado de la radio estaba en la ciudad... porque cuando se iba a la capital, nos dejaba sin programación...
Cuando tenía unos tres años, más o menos, empezó con unas clases de iniciación musical : reconocer y repetir ritmos, reconocer instrumentos y no sé cuánto más.
Siguió luego en la Universidad, en un programa para niños, para luego , como a los seis años ser admitido en el programa infatil de la Orquesta Sinfónica. Su instrumento: el violín.
Así que empezó con el estudio del instrumento, con un profesor japonés, muy estricto. Gran entusiasmo y quería tocar todo y adelantarse al programa. Pero el profesor decía: paso a paso. Primero una pieza y luego otra. El quería tocar todas las que aparecían en su libro de partituras."Hay que practicar" "Hay que estudiar al menos una hora al día"...
Ah, mezclado con la impaciencia del pequeño músico por adelantar el libro, estaba el alboroto de las hermanas. Claro, para llamar la atención, elegían el momento de la práctica para pelearse y gritar frente a la puerta. Aquello era un verdadero caos y, en lugar de un espacio de armonía, era un momento de guerra. Yo, en el cuarto observando la práctica y ellas arremetiendo contra la puerta y la música...
A pesar de todo, seguía adelante. Creo que dos veces por semana tenía clases, por la tarde, que era la hora de las lluvias... Así que salíamos los dos bajo los aguaceros, con un paraguas y el violín bajo el brazo.A veces estábamos con suerte y salíamos justo cuando el profesor (que era y todavía es, vecino nuestro) iba para la Sinfónica, así que conseguíamos viaje sin mojarnos. Otras, debíamos arreglarnos como fuera.
El papá no se involucraba mucho con el tema violín, en realidad no estaba muy de acuerdo , además de que escuchaba lo que decía su mamá: "pobrecito, no tiene tiempo para descansar". Así que rara vez me dejaba el auto para ir a las clases.
Hubo una primera presentación: eran cuatro los alumnos de ese nivel. Fue muy emocionante ver los frutos del estudio, de los sacrificios...
Y así seguimos adelante. Luego apareció el Coro de niños. El director era un argentino que ahora vive en Italia. Así que... una actividad musical más. Violín y coro. Ahora también iban las chicas, así que me tocaba correr un poco más, y conseguía el auto más a menudo. Un día, mi hija,la del medio, me dijo que le gustaria aprender violoncello. O sea, íbamos ampliando el panorama .
Ya era normal pasar corriendo de aquí para allá...la supermamá...
La supermamá corría y corría. La supermamá que nunca había estudiado música, aunque había cantado en el coro del colegio, la mamá con supermamá que había tocado piano y abuela pianista...
Lo cierto es que los chicos tenían presentaciones corales (hasta una ópera para niños, con sólo niños protagonistas) y yo ayudaba también en la organización, en conseguir lugares para las presentaciones, entrevistas en los diarios para conseguir publicidad gratis, cobrar a los papás por las clases que los chicos recibían en la Escuela de Canto Coral... Total, una supermamá orquesta...
Actualmente mis hijas disfrutan la música pero no la practican. Y mi hijo acaba de empezar en un coro, sólo que ahora es tenor.
Y ya seguiré más adelante.
Pero estuve pensando en otras cosas,aparte de la parte de la lectura. Y es el vínculo con la música, que en mis hijos empezó temprano.
Ya había notado que mi hijo tenía un gran oído. Tarareaba piezas que había escuchado una sola vez. Y hablo de música clásica, que es la que escuchaba en mis tiempos caribeños, cuando el encargado de la radio estaba en la ciudad... porque cuando se iba a la capital, nos dejaba sin programación...
Cuando tenía unos tres años, más o menos, empezó con unas clases de iniciación musical : reconocer y repetir ritmos, reconocer instrumentos y no sé cuánto más.
Siguió luego en la Universidad, en un programa para niños, para luego , como a los seis años ser admitido en el programa infatil de la Orquesta Sinfónica. Su instrumento: el violín.
Así que empezó con el estudio del instrumento, con un profesor japonés, muy estricto. Gran entusiasmo y quería tocar todo y adelantarse al programa. Pero el profesor decía: paso a paso. Primero una pieza y luego otra. El quería tocar todas las que aparecían en su libro de partituras."Hay que practicar" "Hay que estudiar al menos una hora al día"...
Ah, mezclado con la impaciencia del pequeño músico por adelantar el libro, estaba el alboroto de las hermanas. Claro, para llamar la atención, elegían el momento de la práctica para pelearse y gritar frente a la puerta. Aquello era un verdadero caos y, en lugar de un espacio de armonía, era un momento de guerra. Yo, en el cuarto observando la práctica y ellas arremetiendo contra la puerta y la música...
A pesar de todo, seguía adelante. Creo que dos veces por semana tenía clases, por la tarde, que era la hora de las lluvias... Así que salíamos los dos bajo los aguaceros, con un paraguas y el violín bajo el brazo.A veces estábamos con suerte y salíamos justo cuando el profesor (que era y todavía es, vecino nuestro) iba para la Sinfónica, así que conseguíamos viaje sin mojarnos. Otras, debíamos arreglarnos como fuera.
El papá no se involucraba mucho con el tema violín, en realidad no estaba muy de acuerdo , además de que escuchaba lo que decía su mamá: "pobrecito, no tiene tiempo para descansar". Así que rara vez me dejaba el auto para ir a las clases.
Hubo una primera presentación: eran cuatro los alumnos de ese nivel. Fue muy emocionante ver los frutos del estudio, de los sacrificios...
Y así seguimos adelante. Luego apareció el Coro de niños. El director era un argentino que ahora vive en Italia. Así que... una actividad musical más. Violín y coro. Ahora también iban las chicas, así que me tocaba correr un poco más, y conseguía el auto más a menudo. Un día, mi hija,la del medio, me dijo que le gustaria aprender violoncello. O sea, íbamos ampliando el panorama .
Ya era normal pasar corriendo de aquí para allá...la supermamá...
La supermamá corría y corría. La supermamá que nunca había estudiado música, aunque había cantado en el coro del colegio, la mamá con supermamá que había tocado piano y abuela pianista...
Lo cierto es que los chicos tenían presentaciones corales (hasta una ópera para niños, con sólo niños protagonistas) y yo ayudaba también en la organización, en conseguir lugares para las presentaciones, entrevistas en los diarios para conseguir publicidad gratis, cobrar a los papás por las clases que los chicos recibían en la Escuela de Canto Coral... Total, una supermamá orquesta...
Actualmente mis hijas disfrutan la música pero no la practican. Y mi hijo acaba de empezar en un coro, sólo que ahora es tenor.
Y ya seguiré más adelante.
viernes, 3 de octubre de 2008
Lectura
Aunque hace un montón de años, hay tantos recuerdos presentes ...y tantos borrados!!!
Así que irán saliendo salpicados.
Me estaba acordando de mi hijo cuando era chiquito. Realmente fue asombroso cómo aprendió a leer tan chico. A los cinco años leía de corrido. No a los tropezones, como hacen al principio, sino que leía muy rápido. Su maestra de kinder (Jardín de infantes) me comentó un día que estaba leyendo un cuento y él estaba sentado a la par suya, siguiendo con la vista la lectura. En determinado momento, la maestra dijo "hueco", y mi hijo la corrigió: "ahí dice pozo"...
Los vecinos de enfrente leían la Biblia todos los días, y lo invitaban a él para que leyera párrafos, estaban asombrados. A pesar de tantas lecturas bíblicas, no salió religioso ni nada que se le parezca.
Las chicas , en cambio, no demostraron interés por la lectura. Pero esas cosas pasan. No todos los chicos son iguales. Mi amiga del alma era una vaga completa para leer, tanto así que me pedía a mí que le leyera antes de dormir. Lo malo es que yo seguía leyendo y de protno me daba cuenta de que estaba profundamente dormida: me usaba de somnífero...ji,ji
En casa la lectura era un "deporte". En esos tiempos sin tele, vivíamos sólo con la radio y los libros. Cuando nos preguntaban que qué queríamos para el cumpleaños o para Navidad, casi siempre eran libros. Mi hermana era un completo ratón de biblioteca. Leía todo lo que tuviera a mano. Incluso un libro que había sido de mi abuela paterna, sobre la vida de santos y mártires...
Otra que ahora no lee porque está en cama y le resulta incómodo por el problema de los anteojos y el peso de los libros, es mami, a sus noventa y ocho. Pero ella vivió parte de su vida a través de los libros. No podía estar sin leer, y si no, releía y releía sus favoritos.
Con el paso del tiempo, mi hijo lee sólo lo necesario, creo. Mi segunda hija es una buena lectora, y la menor no tiene mucha constancia...
Así que irán saliendo salpicados.
Me estaba acordando de mi hijo cuando era chiquito. Realmente fue asombroso cómo aprendió a leer tan chico. A los cinco años leía de corrido. No a los tropezones, como hacen al principio, sino que leía muy rápido. Su maestra de kinder (Jardín de infantes) me comentó un día que estaba leyendo un cuento y él estaba sentado a la par suya, siguiendo con la vista la lectura. En determinado momento, la maestra dijo "hueco", y mi hijo la corrigió: "ahí dice pozo"...
Los vecinos de enfrente leían la Biblia todos los días, y lo invitaban a él para que leyera párrafos, estaban asombrados. A pesar de tantas lecturas bíblicas, no salió religioso ni nada que se le parezca.
Las chicas , en cambio, no demostraron interés por la lectura. Pero esas cosas pasan. No todos los chicos son iguales. Mi amiga del alma era una vaga completa para leer, tanto así que me pedía a mí que le leyera antes de dormir. Lo malo es que yo seguía leyendo y de protno me daba cuenta de que estaba profundamente dormida: me usaba de somnífero...ji,ji
En casa la lectura era un "deporte". En esos tiempos sin tele, vivíamos sólo con la radio y los libros. Cuando nos preguntaban que qué queríamos para el cumpleaños o para Navidad, casi siempre eran libros. Mi hermana era un completo ratón de biblioteca. Leía todo lo que tuviera a mano. Incluso un libro que había sido de mi abuela paterna, sobre la vida de santos y mártires...
Otra que ahora no lee porque está en cama y le resulta incómodo por el problema de los anteojos y el peso de los libros, es mami, a sus noventa y ocho. Pero ella vivió parte de su vida a través de los libros. No podía estar sin leer, y si no, releía y releía sus favoritos.
Con el paso del tiempo, mi hijo lee sólo lo necesario, creo. Mi segunda hija es una buena lectora, y la menor no tiene mucha constancia...
domingo, 28 de septiembre de 2008
LOS HIJOS
Ayer fui al cumpleaños de la novia de mi hijo. Conocí a varias personas de su familia. Conversamos y nos reímos bastante. Fue muy agradable. Hace tiempo que no estaba en una reunión social, puramente, o sea, nada de trabajo. Simplemente charlar.
Como es lógico, aun a estas edades, el tema hijos es algo inevitable. Es que los papás lo somos por siempre...
Hablamos también de ninguno de los presentes tenía nietos, y que actualmente los jóvenes evitan cada vez más esta decisión... (enotras palabras:no nos quieren hacer abuelos, ja,ja).
Entonces dije algo que siempre he pensado, si bien en algunos momentos de mi vida no estuve tan segura...mmm. Y esta mañana me levanté pensando en eso.
Es que realmente, el tener hijos nos cambia para siempre . Pero, contrariamente a lo que muchos piensan, eso no es nada negativo. la pareja puede estar siempre, o no. Pero los hijos siempre lo serán. Y si no existieran, no sé qué ni cómo hubiera sido mi vida.
Los hijos nos hacen pasar malas noches, de chicos y de grandes también. Nos desafían, nos hacen perder la paciencia a veces, nos hacen pensar en qué bueno sería renunciar , o tomarse vacaciones, o nos hacen cuestionar si fue correcto traerlos a este mundo... Porque es cierto que muchas veces tenemos ganas de tirarlo todo por la borda. Pero en realidad no lo hacemos.
Porque los hijos nos renuevan, nos cuestionan,nos enseñan, nos despiertan, nos mantienen en la actualidad... De otra manera,cómo estaría escribiendo yo en este teclado? ¿Cómo estaría trabajando? ¿Cómo habría escuchado mucha música actual, sin quedarme en la de mi juventud? (una tía mía que nunca tuvo hijos, se escandalizaba con los Beatles y sólo escuchaba fox-trots y chárleston) Sí, me pregunto cómo hubiera sido mi vida sin ellos. Porque el lazo madre-hijos es algo que se mantiene a pesar de todo. Y sé que puedo confiar en ellos y ellos en mí. Sé que si de pronto hay algún enojo, no será para siempre, sé que no puedo "divorciarme" de ellos.
Que un hijo cambia a la pareja? Sí. Pero es un cambio positivo. No es estar nada más uno pendiente del otro, sino además, tener alguien nuevo, ampliarse, trabajar juntos y unidos para formar otro ser humano. No es una tarea fácil.Es un desafío. Pero vale la pena.
Y es que hay algunas parejas que eligen tener mascotas... Bueno, la mascota también necesita cariño, responsabilidad, cuidado , alimento... y la mascota nos quiere y festeja cada vez que llegamos, y si salimos tenemos que ver quién la cuida... Pero, si bien queremos a nuestra mascota... resulta que es una mascota . Que es menos problema que un hijo? por supuesto: no discute,no nos contradice, no nos pone en jaque, nos obedece con sólo un gesto... una mascota es u na mascota...
Y los hijos son los hijos. Y no me arrepentiré nunca de haberlos tenido.
Como es lógico, aun a estas edades, el tema hijos es algo inevitable. Es que los papás lo somos por siempre...
Hablamos también de ninguno de los presentes tenía nietos, y que actualmente los jóvenes evitan cada vez más esta decisión... (enotras palabras:no nos quieren hacer abuelos, ja,ja).
Entonces dije algo que siempre he pensado, si bien en algunos momentos de mi vida no estuve tan segura...mmm. Y esta mañana me levanté pensando en eso.
Es que realmente, el tener hijos nos cambia para siempre . Pero, contrariamente a lo que muchos piensan, eso no es nada negativo. la pareja puede estar siempre, o no. Pero los hijos siempre lo serán. Y si no existieran, no sé qué ni cómo hubiera sido mi vida.
Los hijos nos hacen pasar malas noches, de chicos y de grandes también. Nos desafían, nos hacen perder la paciencia a veces, nos hacen pensar en qué bueno sería renunciar , o tomarse vacaciones, o nos hacen cuestionar si fue correcto traerlos a este mundo... Porque es cierto que muchas veces tenemos ganas de tirarlo todo por la borda. Pero en realidad no lo hacemos.
Porque los hijos nos renuevan, nos cuestionan,nos enseñan, nos despiertan, nos mantienen en la actualidad... De otra manera,cómo estaría escribiendo yo en este teclado? ¿Cómo estaría trabajando? ¿Cómo habría escuchado mucha música actual, sin quedarme en la de mi juventud? (una tía mía que nunca tuvo hijos, se escandalizaba con los Beatles y sólo escuchaba fox-trots y chárleston) Sí, me pregunto cómo hubiera sido mi vida sin ellos. Porque el lazo madre-hijos es algo que se mantiene a pesar de todo. Y sé que puedo confiar en ellos y ellos en mí. Sé que si de pronto hay algún enojo, no será para siempre, sé que no puedo "divorciarme" de ellos.
Que un hijo cambia a la pareja? Sí. Pero es un cambio positivo. No es estar nada más uno pendiente del otro, sino además, tener alguien nuevo, ampliarse, trabajar juntos y unidos para formar otro ser humano. No es una tarea fácil.Es un desafío. Pero vale la pena.
Y es que hay algunas parejas que eligen tener mascotas... Bueno, la mascota también necesita cariño, responsabilidad, cuidado , alimento... y la mascota nos quiere y festeja cada vez que llegamos, y si salimos tenemos que ver quién la cuida... Pero, si bien queremos a nuestra mascota... resulta que es una mascota . Que es menos problema que un hijo? por supuesto: no discute,no nos contradice, no nos pone en jaque, nos obedece con sólo un gesto... una mascota es u na mascota...
Y los hijos son los hijos. Y no me arrepentiré nunca de haberlos tenido.
viernes, 26 de septiembre de 2008
COSAS QUE ME ENOJAN
Al margen de lo que escribí ayer, quiero comentar algo que siempre me ha incomodado y ha hecho que mi adaptación aquí fuera más difícil.
Es que acabo de hablar con una persona de mi organización y dio tantos rodeos para decirme algo que finalmente no entendí qué es lo que me quería decir. Mi pregunta es: ¿ Por qué la gente de este país no habla las cosas directamente? ¿Por qué no dicen las cosas concretamente? ¿ Por qué dicen "si" cuando en realidad quieren decir no? ¿Por qué se compromente a algo que sasben que no pueden cumplir, y despué ni te llaman, ni te avisan y te dejan esperando? ¿ Por qué mienten todo el tiempo? ¿Por qué cuando llamas para ver qué les pasó, te dicen que justo estaban por llamarte, pero que tuvieron una emergencia... que no te explican? ¿Por qué esa falta de respeto por el tiempo de los otros,por qué esa falta de consideración hacia personas que lo que quieren es ayudarle?
Ah , es que me da una rabia esa inconsistencia!
Y ayer pensaba, a raíz de lo que escribí, en otra cosa. Por ejemplo, en Argentina, recuerdo que cualquier amiga te tocaba el timbre, sin previa llamada telefónica, y aparecía en tu casa con un paquete de algo para acompañar el té o el café...(o el mate) .Una le abría la puerta, aunque estuviera hecha una facha y se sentaba a charlar sin preocuparse de poner una mesa con mantel blanco y tazas de porcelana... Pues aquí no. Aquí, aunque sea la vecina de enfrente, tenés sue llegar previa invitación formal, y te espera con la casa hecha una joya, todo impecable (no vaya a ser que después la critiques) y todo sale perfecto,hasta la conversación.
Es que los amigos son los amigos! Aquí con la única que funcionaron las cosas a nuestra forma de ser, fue con la vecina-amiga. Los chicos podían entrar o salir de nuestras respectivas casas sin importar cómo estuviéramos vestidos ni en qué estado estuvira la casa... Con las demás vecinas, las cosas no eran así. Los chicos no entraban a las otras casa. Estaba bien que jugaran en la calle mientras no lloviera, y después, cada uno a su cueva...
Lo más difícil aquí es conseguir amigos o amigas. Cada uno se mantiene alerta dentro de sus dominios... "No pasarán" ... me viene a la mente... O sea, somos amigos , pero hasta aquí. Contáme tus cosas pero no te cuento las mías, o las mías las disfrazo de felicidad.
Yo sé que los tiempos han cambiado para todo el mundo y que la gente vive más estresada, más ocupada, desesperada porque la plata no alcanza (nunca alcanza) , porque cada vez hay más exigencias, más ofertas,más tentaciones, más tarjetas de crédito... pero los amigos son siempre los amigos, y si no existieran, la vida no tendría mucho sentido.
Afortunadamente, en este aislamiento humano, encontré a esa amiga que me ayudó a sobrevivir en esta sociedad tan tibia...
Y lo difícil es aprender a aceptar que las cosas son así y no las puedo cambiar... A veces me siento muy sola, pero encontré esta ventanita que me acerca a los amigos de verdad, a mis seres queridos... y me olvido...
Es que acabo de hablar con una persona de mi organización y dio tantos rodeos para decirme algo que finalmente no entendí qué es lo que me quería decir. Mi pregunta es: ¿ Por qué la gente de este país no habla las cosas directamente? ¿Por qué no dicen las cosas concretamente? ¿ Por qué dicen "si" cuando en realidad quieren decir no? ¿Por qué se compromente a algo que sasben que no pueden cumplir, y despué ni te llaman, ni te avisan y te dejan esperando? ¿ Por qué mienten todo el tiempo? ¿Por qué cuando llamas para ver qué les pasó, te dicen que justo estaban por llamarte, pero que tuvieron una emergencia... que no te explican? ¿Por qué esa falta de respeto por el tiempo de los otros,por qué esa falta de consideración hacia personas que lo que quieren es ayudarle?
Ah , es que me da una rabia esa inconsistencia!
Y ayer pensaba, a raíz de lo que escribí, en otra cosa. Por ejemplo, en Argentina, recuerdo que cualquier amiga te tocaba el timbre, sin previa llamada telefónica, y aparecía en tu casa con un paquete de algo para acompañar el té o el café...(o el mate) .Una le abría la puerta, aunque estuviera hecha una facha y se sentaba a charlar sin preocuparse de poner una mesa con mantel blanco y tazas de porcelana... Pues aquí no. Aquí, aunque sea la vecina de enfrente, tenés sue llegar previa invitación formal, y te espera con la casa hecha una joya, todo impecable (no vaya a ser que después la critiques) y todo sale perfecto,hasta la conversación.
Es que los amigos son los amigos! Aquí con la única que funcionaron las cosas a nuestra forma de ser, fue con la vecina-amiga. Los chicos podían entrar o salir de nuestras respectivas casas sin importar cómo estuviéramos vestidos ni en qué estado estuvira la casa... Con las demás vecinas, las cosas no eran así. Los chicos no entraban a las otras casa. Estaba bien que jugaran en la calle mientras no lloviera, y después, cada uno a su cueva...
Lo más difícil aquí es conseguir amigos o amigas. Cada uno se mantiene alerta dentro de sus dominios... "No pasarán" ... me viene a la mente... O sea, somos amigos , pero hasta aquí. Contáme tus cosas pero no te cuento las mías, o las mías las disfrazo de felicidad.
Yo sé que los tiempos han cambiado para todo el mundo y que la gente vive más estresada, más ocupada, desesperada porque la plata no alcanza (nunca alcanza) , porque cada vez hay más exigencias, más ofertas,más tentaciones, más tarjetas de crédito... pero los amigos son siempre los amigos, y si no existieran, la vida no tendría mucho sentido.
Afortunadamente, en este aislamiento humano, encontré a esa amiga que me ayudó a sobrevivir en esta sociedad tan tibia...
Y lo difícil es aprender a aceptar que las cosas son así y no las puedo cambiar... A veces me siento muy sola, pero encontré esta ventanita que me acerca a los amigos de verdad, a mis seres queridos... y me olvido...
jueves, 25 de septiembre de 2008
Los chicos crecen...
Estaba contenta con mi nueva casa,con mi nuevo barrio, con mi nueva amiga. Los chicos jugaban mucho juntos. O estaban en casa o estábamos en la casa de ella. Charlábamos y ellos hacían desorden.
El marido de ella tenía un trabajo en el que le pagaban muy bien, así que vivían sin sobresaltos y con dos empleadas domésticas. Los chicos tenían toneladas de juguetes... lo que provocaba que hubieran peleas... por la posesión de los mismos. Los chicos de ella, digo. Les habían dejado muy claro el sentido de la propiedad. Habían cosas increíbles. Hasta en la heladera (refri, dicen por acá) habían refrescos para cada uno. Las galletitas también tenían nombre y apellido... Cada uno defendía a capa y espada sus posesiones...
Aunque han pasado muchos años, las cosas siguen igual...
Los dos mayores empezaron a ir a un Jardín de Infantes con Maternal (kinder y maternal) . Me acuerdo las caminatas , llevando a la más chiquita en el coche, me acuerdo de las pataletas y berrinches cuando dejaba a la del medio (que le dicen sandwich... mmm) y tenía que salir casi huyendo, cuando en realidad la pasaba muy bien. Supongo que no le hacía gracia que me fuera con la chiquitita yo sola... y luego las pataletas y berrinches al pasar frente a la heladería... Ah, qué lucha... Lo que era andar por la calle con el trío. Bueno, era una la que daba la guerra...mmm
Bueno, los chicos crecieron. El mayor , que ya había hecho cursos de iniciación musical, hizo una prueba y entró al programa infantil de la Orquesta Sinfónica. Así que empezaba escuela y empezaba con la música, concretamente, con el violín.
Las chicas se quedaron conmigo. Un año decidí que no irían a ningún maternal, sino que estarían conmigo. Pero al siguiente, pensé que sería bueno no sólo que ellas aprendieran a relacionarse con otros chicos, aprendieran a hacer otras cosas, jugaran , se divirtieran, sino que yo también tuviera un recreo como madre...
La más grande tuvo su iniciación con la pintura. La maestra estaba fascinada con ella y la estimuló mucho. El "Jardín" era realmente una casa con jardín, y las chicas lo pasaban bien.
Así que su etapa educativa formal había empezado. Ya los chicos eran no sólo míos sino que ya empezaban a pertenecer también a la sociedad, empezaban a aprender cosas de otros chicos, tenían maestras, tenían fiestas de cumpleaños y... tenían una mamá que corría de un lado para otro, pero que también tenía sus ratos para ser sólo una persona común y corriente, no sólo mamá.
El marido de ella tenía un trabajo en el que le pagaban muy bien, así que vivían sin sobresaltos y con dos empleadas domésticas. Los chicos tenían toneladas de juguetes... lo que provocaba que hubieran peleas... por la posesión de los mismos. Los chicos de ella, digo. Les habían dejado muy claro el sentido de la propiedad. Habían cosas increíbles. Hasta en la heladera (refri, dicen por acá) habían refrescos para cada uno. Las galletitas también tenían nombre y apellido... Cada uno defendía a capa y espada sus posesiones...
Aunque han pasado muchos años, las cosas siguen igual...
Los dos mayores empezaron a ir a un Jardín de Infantes con Maternal (kinder y maternal) . Me acuerdo las caminatas , llevando a la más chiquita en el coche, me acuerdo de las pataletas y berrinches cuando dejaba a la del medio (que le dicen sandwich... mmm) y tenía que salir casi huyendo, cuando en realidad la pasaba muy bien. Supongo que no le hacía gracia que me fuera con la chiquitita yo sola... y luego las pataletas y berrinches al pasar frente a la heladería... Ah, qué lucha... Lo que era andar por la calle con el trío. Bueno, era una la que daba la guerra...mmm
Bueno, los chicos crecieron. El mayor , que ya había hecho cursos de iniciación musical, hizo una prueba y entró al programa infantil de la Orquesta Sinfónica. Así que empezaba escuela y empezaba con la música, concretamente, con el violín.
Las chicas se quedaron conmigo. Un año decidí que no irían a ningún maternal, sino que estarían conmigo. Pero al siguiente, pensé que sería bueno no sólo que ellas aprendieran a relacionarse con otros chicos, aprendieran a hacer otras cosas, jugaran , se divirtieran, sino que yo también tuviera un recreo como madre...
La más grande tuvo su iniciación con la pintura. La maestra estaba fascinada con ella y la estimuló mucho. El "Jardín" era realmente una casa con jardín, y las chicas lo pasaban bien.
Así que su etapa educativa formal había empezado. Ya los chicos eran no sólo míos sino que ya empezaban a pertenecer también a la sociedad, empezaban a aprender cosas de otros chicos, tenían maestras, tenían fiestas de cumpleaños y... tenían una mamá que corría de un lado para otro, pero que también tenía sus ratos para ser sólo una persona común y corriente, no sólo mamá.
martes, 23 de septiembre de 2008
Sobrino
Hoy recibí una gran noticia. Un sobrino mío, hijo de mi hermano mayor, fue dado finalmente de baja del Ejército de EE.UU... Qué alegría. Al pobre ya le había tocado ir a Irak , y pensó que no volverían a llamarlo, pero se equivocó. Pero el tiempo fue pasando y pasando y finalmente le dieron de baja...Ya no tiene que volver!
Mi hermano mayor se fue a Estados Unidos después de la desaparición de mi hermana. El se había casado muy joven con una chica cuyo padre era norteamericano. Así que se fueron con sus tres chicos para allá. Allá crecieron, y se nacionalizaron. Y se quedaron. Se fueron casando uno a uno, hasta el menor. Sólo que éste cometió la tontería de enrolarse pensando que garantizaba su vida,y lo que se garantizó fue el susto y los traumas...
Mi hermano mayor fue el preferido de papi. Según mami, papi sólo tenía ojos para él. Y nosotros lo sentíamos... Y lo peor es que al notar ese favoritismo, lo fuimos relegando...
El es muy callado y su mujer habla hasta por los codos. Llevan miles de años casados y se llevan muy bien. Pero él sigue siendo muy reservado. Felizmente , y gracias al internet otra vez, nos estamos comunicando más ...
Ellos se fueron de Argentina por temor a que les pasara algo a ellos o a los chicos. Había una creencia de que yo estaba metida en política y que me había ido a España porque quién sabe en qué andaba metida. Y estaba en cualquier cosa menos la política. Pero unos vecinos suyos hicieron un muro entre las dos casas y entre su amistad porque pensaban que yo era peligrosa...JA JA JA JA!!!! Que yo era peligrosa... Eso sí es gracioso. Pero me dolió igual. Y me dolió pensar que en cierta forma se fueran de su casa por mí. Bueno, por el miedo a que los militares quisieran llevarse a toda la familia también... En esos tiempos nadie estaba seguro ni nadie sabía lo que pasaba o lo que podía pasar...
Pero, el colmo fue que su hijo se enrolara en el ejército... Ellos se enteraron cuando ya lo había hecho. Y fue una amiga de ellos la que lo entusiasmó a hacerlo... La pobre andaba toda arrepentida y se sentía culpable...
Y por hoy no escribo más. Sólo voy intercalando historias...
Mi hermano mayor se fue a Estados Unidos después de la desaparición de mi hermana. El se había casado muy joven con una chica cuyo padre era norteamericano. Así que se fueron con sus tres chicos para allá. Allá crecieron, y se nacionalizaron. Y se quedaron. Se fueron casando uno a uno, hasta el menor. Sólo que éste cometió la tontería de enrolarse pensando que garantizaba su vida,y lo que se garantizó fue el susto y los traumas...
Mi hermano mayor fue el preferido de papi. Según mami, papi sólo tenía ojos para él. Y nosotros lo sentíamos... Y lo peor es que al notar ese favoritismo, lo fuimos relegando...
El es muy callado y su mujer habla hasta por los codos. Llevan miles de años casados y se llevan muy bien. Pero él sigue siendo muy reservado. Felizmente , y gracias al internet otra vez, nos estamos comunicando más ...
Ellos se fueron de Argentina por temor a que les pasara algo a ellos o a los chicos. Había una creencia de que yo estaba metida en política y que me había ido a España porque quién sabe en qué andaba metida. Y estaba en cualquier cosa menos la política. Pero unos vecinos suyos hicieron un muro entre las dos casas y entre su amistad porque pensaban que yo era peligrosa...JA JA JA JA!!!! Que yo era peligrosa... Eso sí es gracioso. Pero me dolió igual. Y me dolió pensar que en cierta forma se fueran de su casa por mí. Bueno, por el miedo a que los militares quisieran llevarse a toda la familia también... En esos tiempos nadie estaba seguro ni nadie sabía lo que pasaba o lo que podía pasar...
Pero, el colmo fue que su hijo se enrolara en el ejército... Ellos se enteraron cuando ya lo había hecho. Y fue una amiga de ellos la que lo entusiasmó a hacerlo... La pobre andaba toda arrepentida y se sentía culpable...
Y por hoy no escribo más. Sólo voy intercalando historias...
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